El municipio de Concordia avanza con una inversión de $600 millones, financiada con recursos propios, para ejecutar obras de cordón cuneta, desagües pluviales y mejoramiento integral de calles en los barrios Nebel, Parque Río Uruguay y San Carlos. Se trata de uno de los desembolsos más significativos del Plan de Infraestructura y Desarrollo hacia el Bicentenario, el programa con el que la gestión de Francisco Azcué busca consolidar un esquema de obra pública sostenido sin depender de financiamiento externo.
La intervención abarca más de 30 manzanas y apunta a resolver problemas históricos de escurrimiento, anegamientos y deterioro vial en una de las zonas más afectadas por las precipitaciones y las pérdidas de agua. Según datos oficiales, la inversión incluye materiales, maquinaria y mano de obra municipal.
Un modelo de obra pública con presupuesto propio
Desde el inicio de la gestión, Azcué viene planteando que el ordenamiento financiero es la condición para sostener un plan de infraestructura estable. El intendente insiste en que la ciudad “recuperó capacidad de inversión” tras un proceso de control del gasto, digitalización administrativa y reorganización de prioridades.
En esa línea, el jefe comunal volvió a remarcar que el financiamiento municipal es clave para garantizar previsibilidad: “Hoy Concordia cuenta con un presupuesto propio para obras públicas y eso nos permite planificar, tener previsibilidad y seguir destinando cada vez más recursos a infraestructura y servicios sin depender de financiamiento externo”, señaló.
Obras para reducir costos futuros
El municipio sostiene que la inversión actual permitirá disminuir gastos de mantenimiento a mediano plazo. “Cuando se ejecutan obras de calidad, después no hay que intervenir permanentemente para reparar los mismos problemas”, afirmó Azcué, en referencia al impacto que tienen las pérdidas de agua, las vertientes y las lluvias intensas sobre la trama vial.
Una intervención integral en la zona noreste
El secretario de Obras Públicas, Fernando Esquibel, explicó que el proyecto fue diseñado para resolver dificultades estructurales vinculadas al escurrimiento superficial. “Estamos llevando adelante una intervención muy importante para toda la zona noreste de la ciudad. Se ejecutan trabajos de cordón cuneta, desagües pluviales, tratamiento completo de caja con aporte de suelo y ripio, además de badenes, bacheo y recalce de conductos para garantizar el correcto escurrimiento del agua”, detalló.

El funcionario destacó que los $600 millones incluyen recursos económicos, maquinaria y personal municipal: “Es una inversión significativa que refleja la decisión de la gestión de seguir mejorando la infraestructura urbana y la calidad de vida de los vecinos”.
Un plan que se proyecta hacia el Bicentenario
El Plan de Infraestructura y Desarrollo hacia el Bicentenario se convirtió en el eje de la política de obra pública local. Como ya informó Tarea Fina Noticias en otras coberturas, la estrategia del municipio es sostener un esquema de inversiones escalonado, priorizando intervenciones de impacto directo en los barrios y evitando depender de aportes provinciales o nacionales.






