En un momento en que la administración local necesita mostrar resultados concretos y capacidad de inversión, el intendente Francisco Azcué recorrió la nueva Planta Municipal de Adoquines, una obra de 130 millones de pesos financiada con recursos propios. La puesta en marcha del proyecto funciona como un gesto político para mostrar un municipio que invierte y produce aun en un contexto de caída de la coparticipación y tensiones con el oficialismo provincial.
Con una capacidad de producción diaria de 2.100 adoquines —equivalente a 1,5 cuadra de pavimento articulado por mes— la planta permitirá un ahorro del 69% en costos y posiciona a Concordia como uno de los pocos municipios del país con fabricación propia. Azcué lo presentó como parte del “Plan de Infraestructura y Desarrollo hacia el Bicentenario”, una bandera que su gestión viene utilizando para mostrar orden, previsibilidad y planificación.
“Esta es una inversión importante que se ha hecho con fondos de la Municipalidad”, afirmó el intendente, que buscó reforzar la idea de autonomía financiera y eficiencia administrativa. En paralelo, adelantó que está avanzada la licitación para adquirir una planta asfáltica de última generación que funcionará en el Parque Industrial, otro movimiento que apunta a consolidar su perfil de gestión.
El secretario de Obras Públicas, Fernando Esquibel, destacó que la producción permitirá pavimentar una cuadra y media por mes y que la selección de los sectores ya fue planificada.
La planta, ubicada en el Polo Productivo del barrio Sarmiento, fabrica adoquines tipo Holanda y cuenta con un sector de fraguado que permite curar la producción durante tres a cuatro semanas. La proyección para 2027 es elevar la producción para pavimentar cuatro cuadras por mes, lo que consolidaría un ritmo de obra pública sostenido con maquinaria y mano de obra municipal.






