Francisco Azcué (UCR) jugó toda la carne al asador libertario y decidió este jueves levantar la programación de Radio Ciudadana, la radio pública municipal que se inauguró en 2015, bajo la gestión de Gustavo Bordet (PJ) como intendente de Concordia. Lo hizo con la colaboración del bloque de La Libertad Avanza (LLA) que promovió la iniciativa. El peronismo votó en contra.
El momento elegido para concretar el ocaso de un medio público que ya venía siendo hostigado por el intendente no fue casual. Lo hizo en horas previas decisivas al cierre de alianzas en la provincia con mira a las elecciones nacionales de octubre. Tras asumir la intendencia, Azcué endureció su discurso y rápidamente se enroló en la narrativa libertaria.
Historia de un final previsible para la radio pública de Concordia
Lo que se concretó este jueves tuvo un antecedente hace exactamente un año, cuando el oficialismo promovió una ordenanza que le quitó a la radio su autonomía del Ejecutivo. Así, logró desembarcar con personal propio y trató de instalar una línea editorial que encontró resistencia en el equipo periodístico, que buscó sostener el profesionalismo para no convertirse en una suerte de boletín oficial municipal, como proponía el bloque de concejales del oficialismo.
Con el contexto de crisis y sobreactuando mileísmo, Azcué volvió a la carga este año y decidió mandar un mensaje para llamar la atención de Javier Milei: en Concordia se avanza con el achique del Estado. En este caso, también con el combate a los “periodistas ensobrados”, como también los llamó el intendente alguna vez.
La ordenanza que se aprobó este jueves, de dos páginas, se propone derogar la Ordenanza N° 38.351/24 con la que se creó la CARP (Comisión de Administración de la Radio Pública de Concordia), el primer intento de reordenamiento de la radio durante la gestión de Azcué. Establece, además, a que se proceda a la liquidación de los bienes que conforman su patrimonio y a que se redistribuya el personal en las áreas municipales. En la radio, solo tres personas trabajaban como empleadas. El resto, unas 12 más, lo hacían como monotributistas o bajo la figura de contrato temporario.
Los argumentos de Francisco Azcué
El argumento central que esgrimió Azcué fue el ajuste. “Llevar a cabo un importante proceso de reforma del Estado y reducción del gasto público en la totalidad de las reparticiones que pertenecen a la administración central, así como en los entes descentralizados municipales”, dice el texto. Al mismo tiempo, habló de eficiencia y transparencia y citó la medida precedente de congelamiento de sueldo del funcionariado y de concejales.
Según consignó Diario Junio, la radio pública tenía un presupuesto de $150 millones por año. El presupuesto 2025 del municipio es de $ 89.500 millones. La radio insumía el equivalente al 0,16 %, pero este dato fue omitido en los alegatos de los concejales que se pronunciaron a favor del cierre del medio.
La norma fue aprobada por una mayoría de dos tercios, con los votos del arco oficialista conformado por los ediles de Juntos (UCR-PRO) y La Libertad Avanza. La bancad del PJ criticó la iniciativa y no la acompañó.
Un proyecto ingresado a último momento a espaldas de la oposición
El tratamiento en el recinto fue un capítulo aparte. Lo propuso un concejal del oficialismo para su tratamiento sobre tablas y sin haber notificado previamente al bloque opositor, que tuvo que pedir un cuarto intermedio para anoticiarse de lo que le pedían votar. Felipe Sastre (PRO) fue quien presentó la propuesta y dijo que lo hacía a pedido de Azcué y con previo acuerdo del bloque libertario. Según supo Letra P, en el gobierno de Rogelio Frigerio estaban al tanto de la iniciativa y en algunos casos hasta intentaron disuadir al mandatario local, que desoyó las sugerencias.
El cálculo para colar la iniciativa de manera sigilosa fue tal que lo hicieron exactamente a las 9.59 am del jueves, un minuto antes de que el equipo periodístico que estaba al aire finalizara su programa. Evitaron así la posibilidad de que la votación se transmitiera y de que el equipo pudiera pronunciarse al respecto. El cierre se concretó media hora después, con el triunfo de una motosierra que parece más ideológica que financiera.
El personal de la radio apuntó a motivaciones políticas para el cierre y señaló la incertidumbre laboral que ahora viven más de 12 trabajadores que aún desconocen si tendrán o no continuidad en alguna área municipal. En la comunicación oficial, el gobierno habló de “reubicar” o de “prescindir” de las personas afectadas por el cierre de la emisora.
Fuente: Letra P