En ese contexto, la diputada entrerriana Blanca Osuna vinculó el alejamiento del funcionario con una presunta manipulación de las estadísticas públicas por parte de la gestión de Javier Milei. “La renuncia de Marcos Lavagna al frente del Indec confirma una alarma que encendimos el año pasado en el Congreso. Advertimos entonces que modificar metodologías sin transparencia ni control parlamentario abría la puerta a la manipulación de estadísticas públicas. Por eso presentamos el proyecto 4559-D-2025 exigiendo explicaciones formales sobre el funcionamiento del organismo”, sostuvo la legisladora entrerriana.
“El gobierno de Milei construyó su relato político sobre la supuesta baja de la inflación y la pobreza. Pero la salida del titular del Indec, en medio del bloqueo a la actualización de los índices, expone la fragilidad de ese indicador y pone bajo sospecha los números que sostienen ese discurso”, enfatizó.
El nudo del problema no reside solo en los porcentajes, sino en la metodología utilizada para obtenerlos. La diputada entrerriana puso la lupa sobre un desfasaje técnico que el oficialismo omite: el uso de parámetros obsoletos para medir el costo de vida actual. Según Osuna: «La Canasta Básica Total se calcula con patrones de consumo de hace más de 20 años, cuando servicios y transporte pesaban mucho menos en el gasto familiar. Actualizarla habría mostrado una inflación más alta. Y como la pobreza se mide por ingresos en relación a esa canasta, usar una base desactualizada también distorsiona ese indicador: la supuesta baja de 20 puntos que anuncia el Gobierno no refleja la realidad.
Por último, afirmó que “el Iindec es un organismo autárquico y debe estar sometido a control democrático. Lo exigimos el año pasado y lo seguimos exigiendo hoy: información pública clara, metodologías transparentes y rendición de cuentas ante el Congreso. Defender la verdad de los datos es defender los derechos de nuestro pueblo”.





