El peronismo de Concordia atraviesa un momento de reacomodamiento interno que empieza a mostrar los primeros movimientos concretos. Con la ciudad golpeada en lo económico, y con la dirigencia provincial mirando de cerca lo que ocurre en el Departamento, distintos sectores del PJ comenzaron a explorar la posibilidad de una unidad que permita reconstruir el volumen político y recuperar protagonismo. Sobre todo, porque creen tener chances de recuperar el gobierno local que perdieron en 2023, tras 40 años de gestión.
En ese escenario, Enrique Cresto y Gustavo Bordet retomaron el diálogo político. Una primera foto de ese acercamiento la vieron quienes asistieron al encuentro del peronismo federal en junio en Concepción del Uruguay. El exintendente y el exgobernador viajaron solos en el auto de Cresto los doscientos kilómetros que separan a Concordia de La Histórica.
Según reconstruyó Tarea Fina Noticias, ambos coinciden en que Concordia necesita un peronismo ordenado y competitivo, y creen que puede ser una alternativa sólida en 2027. Cresto, que en el esquema local de poder cuenta con dos concejales —Claudia Villalba y Jorge “Topo” Mendieta—, busca reposicionarse en la discusión en Entre Ríos y trabaja con Bordet en un esquema que incluya a todos los sectores.
La referencia a la provincia no es menor: el diputado provincial quiere ser parte de la discusión. Su objetivo de máxima es encabezar la fórmula por la Gobernación.

Bordet, cuyo nombre siempre suena como candidato a intendente, volvió a involucrarse directamente en la situación de Concordia, preocupado por el deterioro de la ciudad y por el impacto político que eso tiene en el peronismo entrerriano. “La ciudad está detonada”, admiten dirigentes que creen que el PJ puede recuperar la gestión.
Cresto y Bordet estuvieron juntos el viernes pasado en un encuentro que el partido organizó para escuchar al síndico de la OSER Pablo Giampaolo. En sus discursos quedó marcado el interés de cada uno: Cresto apuntó a la gestión de Rogelio Frigerio mientras que Bordet cuestionó con dureza al Ejecutivo local, encabezado por Francisco Azcué.
Aunque los trascendidos insisten en marcar al diputado nacional como prenda de unidad para encabezar la lista local en la ciudad, fuentes del partido aseguran que su proyecto político es continuar en el Congreso de la Nación y que está lejos de querer volver a tomar las riendas de la ciudad que ya gobernó durante ocho años. Su situación judicial -es investigado por enriquecimiento ilícito- es un factor decisivo en esa determinación.
Giano y Gay: el mensaje de amplitud
En paralelo, el jueves pasado Tarea Fina Noticias adelantó el acercamiento entre los excandidatos Ángel Giano y Armando Gay, quienes plantearon públicamente la necesidad de superar diferencias y construir una alternativa amplia. Aunque ninguno de ellos participó del último encuentro partidario, su mensaje se alineó con la idea de que el PJ debe dejar atrás las fracturas internas.
“Con el PJ solo no alcanza”, dijeron ambos en un mensaje publicado en sus redes sociales. La idea de una unidad programática y de un compromiso colectivo volvió a instalarse como condición para cualquier armado. La interpelación directa fue para los “pedacitos” que componen el PJ disgregado.
El Partido Justicialista empieza a moverse
En la reunión partidaria del viernes —a la que Giano y Gay no asistieron, pero sí otros que manifestaron públicamente su interés de ser candidatos, como Javier Orduna— se planteó un punto clave: que los futuros candidatos firmen un compromiso programático, en alusión directa a las tres senadoras provinciales que se apartaron del bloque y dejaron al peronismo en minoría, tras haber ganado la elección como mayoría.
“El partido va a empezar a moverse políticamente”, señalaron dirigentes presentes. La intención es que el PJ vuelva a funcionar como aglutinador de todas las corrientes internas, recuperando un rol que se debilitó en los últimos años.
El axioma perdido
Uno de los diagnósticos más repetidos en la mesa política fue que el peronismo perdió su viejo axioma: “el que pierde acompaña”. Hoy, admiten, “pierden una interna, arman una vecinal y se van del otro lado”. La fragmentación del espacio se convirtió en un problema estructural que la dirigencia busca revertir.
Por eso, el mensaje hacia los precandidatos fue claro: “tienen que ser generosos”. La unidad no será posible si cada sector pretende imponer su propio esquema sin ceder posiciones, insisten.
La fórmula y la proyección provincial
En ese marco, Cresto y Bordet promueven una estrategia que incluya a Concordia dentro de la fórmula provincial. “Enrique quiere estar en la fórmula con Concordia unida”, señalan fuentes del espacio. La apuesta es doble: reconstruir la ciudad y proyectar al departamento como actor central en la discusión provincial.
La pregunta que atraviesa todas las conversaciones es la misma: ¿es posible la unidad en el PJ de Concordia? Los movimientos recientes indican que, por primera vez en mucho tiempo, la dirigencia empezó a actuar como si la respuesta pudiera ser sí.






