El flamante titular de la Agencia Federal de Investigaciones (AFI) Agustín Rossi fue uno de los oradores principales de la reunión política del sábado que convocó a toda la dirigencia provincial en Concepción del Uruguay, con la presencia del gobernador Gustavo Bordet.
En comunicación con #TareaFina, Rossi aseguró esta mañana que el llamado a finalizar con el debate de ideas es necesario porque «es la primera vez que la derecha va a elecciones diciendo lo que piensa. Vienen por los derechos de los trabajadores, por eso el peronismo se pone en juego».
«A nuestros cuadros militantes, a los dirigentes del movimiento obrero que estuvieron el sábado, a ellos les dije que esto es lo que tienen que tener en claro» recordó.
El funcionario también pidió que desescale el estado de debate. «O hay síntesis o aprendemos a convivir con las diferencias, pero en cualquiera de los dos casos el estado de debate tiene que desescalar», dijo al aire de la radio pública.
Derrotismo electoral
Ante la consulta de cómo cree que impacta en la coalición de gobierno la «sensación de derrota» que muestran algunos dirigentes, Rossi reconoció que «esto que pasa en Entre Ríos pasa en todo el país: hay una idea de que el resultado electoral del 2023 ya está definido. Nos quieren hacer creer que es así, pero no creo que sea así».
En ese sentido, pidió a los gobernantes generar «una fuerte convicción» sobre los logros del Frente de Todos en el gobierno. «7% de desocupación es un numerazo, no lo logró Macri en 4 años de gestión. Eso hay que reivindicarlo» alertó.
Milei y el desencanto
Sobre el crecimiento de expresiones de ultraderecha como la de Javier Milei en la Argentina, Rossi advirtió que son fuerzas que no hay que sobreestimar ni subestimar.
Y recordó que no es la primera vez que en la politica argentina aparece un espacio político a la derecha de las coaliciones más tradicionales.
«La coalición de Alsogaray llegó a ser tercera fuerza electoral aunque sostuvo el concepto de la democracia que no se ve en fuerzas como la de Milei», reflexionó.
«La Unión de Centro Democrático quería desligarse de lo que había sido el colaboracionismo de la UCD en la dictaura militar» recordó y aseguró que «Milei aparece como otra cosa: se reinvidica cada más de derecha, hay que mirarlo y tenerlo como un dato de la realidad».
Presencias y ausencias
Al acto del sábado en Entre Ríos asistieron además del gobernador Gustavo Bordet los diputados nacionales Marcelo Casaretto, Carolina Gaillard, Victoria Tolosa Paz, movimientos sociales, dirigentes gremiales, políticos, sociales, referentes del feminismo, legisladoras, legisladores y ministros y ministras. También estuvieron los intendentes de Paraná, Adán Bahl; de Guleguaychú, Martín Piaggio; de San José, Gustavo Bastián; Gabriel García, de Villa Paranacito; Gerardo Chapino, de Federal; y el presidente de la CARU, José Eduardo Lauritto, entre otros. El anfitrión fue el intendente local, Martín Oliva.
Faltaron dos fundadores de la Corriente de la Militancia Blanca Osuna y Julio Solanas.
También pegaron faltazo por «no estar invitados» el titular del ENOHSA Enrique Cresto y el senador nacional Edgardo Kueider. El intendente de Concordia Alfredo Francolini estuvo ausente con aviso por enfermedad.
Las ausencias de Cresto y Kueider, dos funcionarios nacionales que se definen «albertistas», abren la puerta a un interrogante: ¿se visibiliza la interna del Frente de Todos en la provincia?
Algunas fuentes consultadas por #TareaFina aseguraron que la ausencia de Cresto no llamó la atención debido a que «durante la campaña se peleó con todos, sobre todo con Gaillard, que fue la principal organizadora del acto».
El malestar entre la dirigencia entrerriana sobre las declaraciones de la semana pasada de Cresto en el PJ local también habría sido un facto que expulsó al funcionario nacional del acto del sábado en terreno de Lauritto y con la presencia de Bahl, dos de los señalados por Cresto para que «no lo caguen otra vez en las elecciones», ante su eventual candidatura a gobernador en 2023.-






