La avícola Granja Tres Arroyos (GTA), líder histórica del mercado aviar argentino y pieza clave de la economía entrerriana, presentó un plan de reestructuración de deuda de carácter excepcional para evitar la quiebra y reactivar sus plantas paralizadas.
Con un pasivo total de USD 350,9 millones y una caída abrupta de su actividad —de 760.000 a apenas 200.000 aves faenadas por día— la empresa comandada por Joaquín De Grazia apuesta a una propuesta diseñada por la banca de inversión VALO Columbus que incluye quitas de hasta el 75%, refinanciaciones a siete años y la venta inmediata de cinco activos estratégicos, entre ellos instalaciones ubicadas en Santa Elena y Concepción del Uruguay.
El objetivo declarado es “salvaguardar las fuentes de trabajo de más de cinco mil familias” y estabilizar la operación antes del 30 de junio, fecha límite para que los acreedores acepten el acuerdo.
El plan contempla cuatro tramos de negociación para proveedores, desde quitas profundas con pagos acelerados hasta refinanciaciones sin quita pero con plazos extensos. Además, exige un puente de liquidez de USD 80 millones que se obtendría mediante aportes de insumos, venta de activos, contratos de maquila y la incorporación de un socio estratégico dispuesto a inyectar USD 45 millones.
La propuesta requiere unanimidad de los bancos y el aval del 90% de los proveedores comerciales, en un escenario donde la empresa acumula más de 1.800 cheques rechazados y dos meses de salarios adeudados en varias plantas del país.






