La implementación de la Boleta Única de Papel (BUP) en Entre Ríos para las elecciones de 2027 redefine el escenario político provincial y obliga tanto al oficialismo como al peronismo a apostar por figuras de alto impacto electoral. El sistema, impulsado por el gobernador Rogelio Frigerio, fortalece el peso de las personas sobre las estructuras partidarias y exige estrategias de campaña centradas en la visibilidad y el reconocimiento público de los candidatos.
En el oficialismo, destacan que la reforma “interpela más al votante” y que, por eso, se necesitan postulantes “taquilleros”. “Tener candidatos competitivos sirve más que antes”, reconocen cerca del gobernador, que considera la BUP su primera victoria política. En el PJ, sin conducción clara y con dispersión interna, admiten que deberán reconfigurar la estrategia: “Ya no se puede llevar la boleta a las casas de los votantes”, reflexionó un intendente, mientras otro sintetizó la nueva lógica: “Hay que encontrar nuestros pequeños Milei”.
El desafío de las marcas y los nombres
La boleta única entrerriana, inspirada en los modelos de Córdoba y Mendoza, debutará en 2027 tras la reforma política sancionada en 2024. El nuevo formato mantiene las PASO y la posibilidad de desdoblar los comicios provinciales de los nacionales, pero cambia el modo de interpelar al electorado: las caras reemplazan a las marcas. En ese contexto, tanto el PJ como Juntos por Entre Ríos buscan evitar la dispersión del voto y concentrar esfuerzos en candidatos con exposición positiva.

El vecinalismo, acostumbrado a militar nombres con fuerte presencia local, también deberá adaptarse. Aunque celebra el artículo 166° de la Ley 11.190 —que valida el voto por lista completa junto con otras categorías marcadas—, advierte que el nuevo sistema puede “confundir al elector”. Por eso, los intendentes vecinalistas consideran clave el desdoblamiento electoral y la diferenciación de sus candidatos en boletas que compartirán espacio con fuerzas provinciales y nacionales.
La disputa por la figura del gobernador
El peronismo, que acompañó la reforma en el Senado, cuestionó recientemente la posibilidad de que la imagen del gobernador figure como ícono en el casillero de “Voto Lista Completa”. “Pretender utilizar la cara de Frigerio puede inducir al error del elector y afectar la calidad democrática”, advirtió el bloque del PJ. Desde el oficialismo respondieron con ironía: “¿Esa es la única preocupación que tienen? ¿Que se vea la cara de Frigerio?”.
Más allá de las chicanas, la nueva boleta única impone una certeza: la política entrerriana entra en una etapa donde las figuras pesan más que las estructuras. En 2027, los nombres propios serán el principal vehículo de representación y el termómetro del poder real de cada espacio.
Fuente: Letra P






