En la antesala de una nueva jornada de visibilización universitaria, el diputado provincial Marcelo López (UCR – Juntos por ER) cuestionó el impacto del recorte presupuestario impulsado por el gobierno de Javier Milei y defendió el rol de las universidades nacionales como “motor de desarrollo” y “herramienta de movilidad social”. El pronunciamiento se produce en un contexto de tensión creciente entre la Casa Rosada y el sistema universitario, atravesado por la discusión sobre fondos de funcionamiento, salarios y obras paralizadas.
Según un informe citado por la agencia EFE, el presupuesto universitario se ubicó en 2026 en torno al 0,428% del PBI, el nivel más bajo desde 1989, y los fondos destinados al desarrollo de la educación superior cayeron 21,8% real en 2024, con nuevas bajas en 2025 y una proyección de descenso para 2026. En paralelo, el mismo relevamiento indicó que, desde fines de 2023 hasta marzo de 2026, la inflación acumulada superó holgadamente los incrementos salariales del sector universitario, profundizando la pérdida de poder adquisitivo de docentes e investigadores.
En Entre Ríos, la discusión se traduce en problemas concretos para la Universidad Nacional de Entre Ríos (UNER): autoridades y gremios vienen advirtiendo que el congelamiento de partidas al nivel de 2023, en un escenario de alta inflación, tensionó la cobertura de servicios básicos, el mantenimiento edilicio y el sostenimiento de actividades académicas y de extensión. Durante 2024, el Ejecutivo nacional anunció actualizaciones parciales para “gastos de funcionamiento” —un componente menor dentro del presupuesto total—, mientras el grueso de los recursos, concentrado en salarios, quedó atado a negociaciones paritarias que no lograron acompañar el ritmo de precios.
En ese marco, López reivindicó la tradición reformista de la UCR y sostuvo que la universidad pública “abre la puerta” para que los sectores populares accedan a títulos profesionales y a empleos de mayor calidad. “Es la inversión estratégica más importante para una nación: no hay plan de crecimiento posible sin ciencia, tecnología y formación superior”, afirmó. Además, reclamó “reglas previsibles” de financiamiento para garantizar el dictado de clases, la investigación y el funcionamiento de laboratorios y hospitales universitarios, y advirtió que la discusión excede lo presupuestario: “se debate qué modelo de país queremos”.
La movilización prevista para este martes vuelve a poner en el centro del debate la relación entre el ajuste fiscal y las políticas públicas de educación superior. Mientras el Gobierno insiste en el objetivo de “déficit cero”, rectores y sindicatos sostienen que la subejecución y la licuación inflacionaria empujan a las universidades a una emergencia operativa. En la UNER, el impacto se sigue de cerca en facultades y sedes del interior provincial, donde el recorte en funcionamiento y la incertidumbre salarial se traducen en menos oferta de actividades, demoras en insumos y freno de proyectos. En paralelo, López insistió en que “defender la universidad pública es defender el porvenir”, enmarcando su posición en la discusión nacional por el financiamiento.






