El debate por las prioridades de gestión en Concepción del Uruguay activó la campaña 2027 en la ciudad. Un nuevo capítulo se abrió con un mensaje público de Ricardo Vales, quien criticó la decisión del Municipio de avanzar con una obra ornamental de más de $90 millones: un “Reloj Floral Monumental” en el acceso a la ciudad. El planteo, que interpela directamente a la gestión de José Lauritto, se inscribe en la disputa política que atraviesa la ciudad y en la instalación del propio Vales como figura competitiva de Juntos para 2027.
Vales viene consolidando su perfil opositor con un discurso centrado en la gestión urbana, el orden de prioridades y la necesidad de reorientar recursos hacia los barrios. Su mensaje apunta a un electorado que reclama mejoras concretas en infraestructura y servicios.
“¿Qué es prioridad para una ciudad?”
En su planteo, Vales cuestionó que mientras los vecinos hacen un esfuerzo cada vez mayor para pagar tasas, el Municipio destine millones a una obra ornamental. La discusión, remarcó, no es estética: es política. “La discusión no es si el reloj es lindo o feo. La discusión es qué se hace primero con los recursos de los vecinos», apuntó.
El dirigente señaló que en distintos barrios persisten calles de tierra deterioradas, problemas de bacheo, desagües insuficientes, falta de cordón cuneta, espacios verdes sin mantenimiento y servicios que generan reclamos cotidianos.
Un mensaje en medio de la disputa local
El planteo de Vales se da en un contexto en el que el oficialismo busca sostener su proyecto y en el que el PJ intenta reorganizarse detrás de Martín Oliva, tal como viene registrando Tarea Fina Noticias. En ese escenario, Vales instala un mensaje que busca conectar con la percepción de que la ciudad necesita un giro en prioridades. “Una ciudad no se transforma de afuera hacia adentro. Se transforma empezando por los barrios y resolviendo lo que todos los días afecta la vida de los vecinos», sostuvo.
La política también es elegir prioridades
El dirigente remarcó que los recursos públicos son limitados y que antes de destinar más de $90 millones a una obra ornamental, la gestión debería preguntarse si eso es realmente lo más urgente para los uruguayenses. “La política también es elegir prioridades. Y esas prioridades dicen mucho de una gestión», indicó.






