Por primera vez en la historia, Colombia eligió presidente sin la participación en segunda vuelta del partido conservador o el liberal, los históricos aliados del liberalismo que gobernó desde siempre ese país caribeño. El bipartidismo se rompió este domingo 19 de junio, cuando colombianas y colombianos eligieron la fórmula de Gustavo Petro y Francia Márquez.
Esta irrupción de un gobierno de izquierda en un país que no había gobernado nunca muestra el regreso de la tendencia progresista en América Latina.
Para el politólogo Facundo Cruz las elecciones del domingo son la clara muestra de lo que se viene visibilizando en el continente: el cuestionamiento a los actores tradicionales de la política. Claro que la otra cara de la moneda de esta percepción social es también la llegada a segunda vuelta del candidato de extrema derecha y outsider, Rodolfo Hernández, que se presentó como “el candidato del ciudadano de a pie”.
“Colombia se sube a la ola de lo que viene pasando en otros países, con lo que pide la ciudadanía, con declaraciones que el ciudadano entiende y comprende. El descontento hace que se busquen candidaturas con el mismo lenguaje, que digan lo que él quiere escuchar”, explicó esta mañana a #TareaFina.
Sobre el escenario de gobernabilidad que se presenta ahora en Colombia para Petro, Cruz asegura que sin dudas será más dificultoso para Petro que lo hubiera sido para Hernández. Eso se debe a que Pacto Histórico –el partido de Petro- ganó en la votación para Senadores pero salió segundo en lo que sería la Cámara de Diputados (Representantes), por lo tanto no cuenta con la mayoría para garantizar cualquier decisión legislativa que haya que aprobar.
“Petro se enfrenta no solo al Congreso más fragmentado en la historia en cantidad de partidos sino también en cantidad de bancas que tiene cada uno” advirtió el analista. Deberá construir acuerdos mayoritarios porque el programa de Pacto Histórico es cambiar las bases de cómo está construída Colombia y para eso va a haber resistencia
En cuanto a la legitimidad social que le da una victoria tan ajustada (Petro obtuvo apenas unos puntos más del 50%, en segunda vuelta), Cruz coincide en que la gran incógnita será esa. Sin embargo, dijo, “me da tranquilidad cómo todos los actores salieron a apoyar y el mismo sistema político salió a respaldarlo. No hubo denuncias de fraude, y Duque salió a apoyarlo junto a todos los dirigentes”.
Segunda oleada roja para América Latina
Ni bien se conoció el resultado final del ballotage en Colombia, las redes sociales se inundaron de augurios sobre el triunfo de Lula da Silva, que será candidato nuevamente en las presidenciales de Brasil, en octubre de este año.
Ante el escenario probable que se abre en América Latina, Cruz advirtió que “las elecciones son procesos nacionales, tienen el límite del país mismo. No obstante, la victoria de Petro es alentadora porque nunca hubo un presidente progresista en Colombia, con agenda ambiental y de reconocimiento a colectivos excluidos. Es innovador para la región”.
Sobre las posibilidades del líder petista, dijo que “Lula aparece como que tiene todo servido, solo falta que Brasil se sume a esta nueva oleada a izquierda y América Latina volvería a ese rojo, más bien rosa, del año 2000 y del que Colombia no había sido parte”.
Sin embargo, el escenario para esas administraciones no será el mismo que en aquel entonces. “Estos gobiernos de centroizquierda van a tener que gestionar en la adversidad, con la economía complicada para redistribuir. A diferencia de los 2000, ahora la desigualdad está acrecentada”, señaló y explicó que “en los 2000 el boom de los comodities permitió la transferencia de recursos. Ahora todo el mundo se está contrayendo y ahí es difícil poder lograr que ese plus de los comodities para distribuir”.-






