La concejala Luisina Minni, presidenta del bloque Más para Entre Ríos, destacó el impacto del nuevo servicio de transporte urbano de Paraná, que acumula más de 200 días consecutivos de funcionamiento sin interrupciones y un cumplimiento de recorridos que pasó del 78,59% al 99,01%. Para la edil, el cambio más importante no está solo en los números, sino «en la vida cotidiana de miles de vecinos que volvieron a confiar en que el colectivo va a pasar”.
Minni señaló que durante años tomar un colectivo en Paraná implicaba convivir con la incertidumbre: salir antes “por las dudas”, pensar alternativas o asumir que llegar tarde era parte del paisaje urbano. “Nos habíamos acostumbrado tanto a que el sistema funcionara mal que terminamos creyendo que era normal. Pero no lo era”, afirmó.
La concejala remarcó que lo extraordinario de estos meses fue “volver a hacer normal lo que nunca debió dejar de serlo”: la posibilidad de organizar el día con previsibilidad. “Cambió la tranquilidad de salir de casa sabiendo que el colectivo va a pasar. Cambió la confianza de llegar a horario al trabajo, a la escuela, a la universidad o a un turno médico”, sostuvo.
Minni destacó que la mejora se logró en el contexto más difícil, cuando el transporte del interior perdió el acompañamiento del Estado nacional. Frente a ese escenario, Paraná optó por sostener el sistema con una nueva licitación, más controles, tecnología de monitoreo y la decisión de rediseñar recorridos escuchando a los usuarios.
“El transporte nunca es solamente transporte. Es la posibilidad de llegar al trabajo, a la escuela, a la universidad o de sostener la actividad de un comercio. Cuando un colectivo cumple su recorrido, no sólo mejora un servicio: mejora la organización de nuestra vida cotidiana y fortalece la confianza en lo público”, afirmó.
La concejala reconoció que aún quedan desafíos y que los vecinos hoy exigen más, pero consideró que esa demanda es “el mejor motor para seguir mejorando”. Para Minni, las ciudades no cambian solo con grandes obras, sino también cuando recuperan la confianza en los servicios que se usan todos los días.
“Quizás ese sea el cambio más importante que hoy empieza a recorrer las calles de Paraná: que lo extraordinario haya sido, simplemente, volver a hacer normal algo tan cotidiano como esperar el colectivo con la tranquilidad de saber que va a llegar”, concluyó.






