El presidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales y Acuerdos del Senado, Juan Cosso, salió a marcar con fuerza la posición del bloque justicialista en el debate por la reforma previsional y aseguró que el dictamen elaborado por el PJ “demuestra que es posible fortalecer la Caja de Jubilaciones sin avanzar sobre derechos adquiridos ni trasladar el costo de la reforma a quienes sostienen el sistema”.
Cosso destacó que la propuesta justicialista es el resultado de un trabajo legislativo que incorporó aportes de especialistas, organizaciones previsionales y sectores vinculados al sistema. “Desde el primer día dijimos que no nos íbamos a limitar a rechazar el proyecto del Gobierno. Elaboramos una propuesta seria, técnicamente fundada y con una mirada de largo plazo”, afirmó.
“No declaramos la emergencia: proponemos reformas permanentes y con transparencia”
El senador remarcó que, a diferencia del proyecto oficial, el dictamen del PJ no declara la emergencia previsional, sino que plantea reformas estructurales estables. Entre ellas, la creación del Fondo de Equilibrio y Sostenibilidad Previsional (FESP), una Unidad Actuarial y un Consejo de Sostenibilidad, herramientas que —según explicó— permitirán fortalecer la administración de la Caja con planificación y transparencia.
Docentes: garantías para quienes ya están en actividad
Cosso dedicó un tramo específico a los regímenes especiales, en particular al docente, uno de los sectores más sensibles del debate.
“Quiero llevar tranquilidad a miles de docentes entrerrianos: nuestro dictamen respeta plenamente los derechos de quienes hoy están trabajando. Las modificaciones en la edad jubilatoria alcanzan exclusivamente a quienes ingresen al sistema en el futuro”, aseguró.
Además, cuestionó uno de los puntos más resistidos del proyecto oficial: el aporte solidario durante la pasividad. “El dictamen del PJ elimina la obligación de seguir aportando una vez jubilados. El proyecto del Gobierno sí lo establece, lo que implica una reducción adicional de haberes para personas que ya cumplieron toda su carrera laboral”, señaló.
Sin nuevos aportes
Cosso subrayó que la propuesta justicialista mantiene los 30 años de servicios para acceder al beneficio, mientras que el proyecto oficial los eleva a 35. También defendió el cálculo del haber sobre los últimos 120 meses, frente a los 180 meses que propone el Ejecutivo, una diferencia que —indicó— “termina reduciendo las futuras jubilaciones”.
El dictamen del PJ tampoco incorpora nuevos aportes extraordinarios para trabajadores activos. En cambio, propone un aporte institucional extraordinario para cargos políticos de mayores ingresos y financiamiento específico a través del FESP.
La fórmula de movilidad planteada combina inflación y paritarias, con un piso equivalente al IPC para preservar el poder adquisitivo.
“El desafío no es elegir entre sostener la Caja o proteger derechos. Nuestro dictamen demuestra que ambas cosas son posibles. La sustentabilidad se construye con planificación, transparencia, nuevas fuentes de financiamiento y respeto por quienes aportaron durante toda su vida”, cerró.






