
Rogelio Frigerio encabezó este jueves un acto de homenaje a pastores evangélicos y protestantes con más de 25 años de trayectoria en Entre Ríos, en una actividad que excedió el reconocimiento institucional y volvió a exhibir la cercanía política entre el gobierno provincial y un sector del evangelismo organizado que forma parte de la coalición oficialista.
La ceremonia se realizó en el Museo de Casa de Gobierno y reunió a referentes religiosos de distintas congregaciones de la provincia. Allí, el mandatario destacó el papel que desempeñan las iglesias en la asistencia social, la educación y el acompañamiento de personas con consumos problemáticos y problemas de salud mental.
«Son un pilar fundamental de nuestra provincia», afirmó Frigerio, al tiempo que agradeció «la ayuda invalorable» que brindan las comunidades de fe en distintos puntos del territorio entrerriano.
La actividad se produce apenas un mes después de que el Partido UNO (Una Nueva Oportunidad), identificado con el evangelismo y aliado de Juntos por Entre Ríos, ratificara públicamente su respaldo político al gobernador y comenzara a trabajar en el fortalecimiento territorial de la coalición de cara al proceso electoral de 2027. Según reveló Letra P, el espacio ya se encuentra alineado con la estrategia reeleccionista de Frigerio y apuesta a ampliar su estructura en toda la provincia.
El vínculo entre el oficialismo y ese sector religioso no es nuevo. UNO integra la coalición gobernante desde 2023 y acompaña a Frigerio desde 2021, cuando el actual gobernador fue candidato a diputado nacional. El partido tiene representación legislativa a través de Mariana Bentos y ocupa espacios en la administración provincial, entre ellos la Dirección de Relaciones Institucionales que conduce Leandro Jacobi, presidente de UNO en Entre Ríos y funcionario cercano al núcleo político de la Casa Gris.
Precisamente Jacobi fue uno de los organizadores del homenaje y explicó que el objetivo fue reconocer el aporte social, educativo y comunitario de los pastores, así como profundizar el trabajo conjunto entre el Estado y las organizaciones religiosas.
Durante el acto, Frigerio destacó la autonomía de las iglesias y reivindicó su papel en áreas que considera prioritarias para la gestión. «Nosotros los necesitamos a ustedes en esa batalla tan difícil», sostuvo en referencia a la asistencia social, la salud mental y las adicciones.

El reconocimiento alcanzó a referentes vinculados a la Asociación de Pastores de Entre Ríos (APER), la Iglesia Adventista Argentina y la Asociación de Iglesias Evangélicas Bautistas de Entre Ríos (Aieber), en coincidencia con las celebraciones por el Día de la Reforma Protestante y el Día de las Iglesias Evangélicas y Protestantes.
Entre los homenajeados estuvo el pastor concordiense José Centurión, de la iglesia Jesús es Rey, quien valoró el acercamiento institucional impulsado por el gobierno provincial y destacó la articulación entre el Estado y las comunidades de fe para atender problemáticas sociales.
Actualmente funcionan en Entre Ríos más de 600 iglesias evangélicas que desarrollan actividades religiosas, educativas y asistenciales en toda la provincia. Esa extensa red territorial constituye además un activo político que distintas fuerzas buscan interpretar desde hace años.
En el caso de Frigerio, el acercamiento con el universo evangélico se consolidó como una de las alianzas estables de su construcción política. La presencia del gobernador en el homenaje a los pastores no sólo sirvió para reconocer trayectorias religiosas, sino también para ratificar una relación con un sector que le brindó respaldo electoral en los últimos años y que ya comenzó a movilizarse con la mira puesta en la continuidad del proyecto oficialista en 2027.